La OMS el Síndrome de Burn-Out

A pesar del diagnóstico frecuente del “Síndrome de Burn-Out” o “Trabajador quemado” por parte de los profesionales de la salud y de la salud mental. Este conjunto de síntomas todavía no había sido incluido ni descrito en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) ni en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V).

Sin embargo, esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido introducir de forma definitiva en su clasificación este síndrome, caracterizado principalmente por  el estrés crónico y agotamiento en el propio lugar de trabajo. A partir de ahora es considerado como una patología dentro de estos manuales diagnósticos.

Se afirma que tal desgaste no surge de forma repentina, sino de un modo gradual y afecta más habitualmente a personas muy comprometidas con su empleo, las cuales a su vez se sienten culpables por tal situación.

Quizá la definición comúnmente más aceptada y certera realizada hasta la fecha sobre el “Síndrome de Burn-Out”, sea la realizada por C. Maslach, que lo describe como “la forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal”.

Como se cita, en la presentación clínica del síndrome burn-out se observan tres factores:

  • Agotamiento emocional, entendido como la pérdida gradual de energía e incremento de la fatiga.
  • Despersonalización, caracterizada por la construcción de una propia defensa como forma de protección de los propios sentimientos.
  • Disminución del desempeño personal, asociado a la pérdida del valor del trabajo para el propio individuo.

Además, se especifican cuatro posibles niveles:

  • Leve: pequeñas quejas, cansancio por las mañanas…
  • Moderado: cinismo, aislamiento, suspicacia, negativismo.
  • Grave: enlentecimiento, ausentismo, aversión, posible abuso de alcohol y/o drogas.
  • Extremo: aislamiento muy marcado, colapso, cuadros psiquiátricos.

Por lo tanto, toda la sintomatología anterior es la expresión del síndrome burn-out.

Aida Mañero Ocarranza

Psicóloga Sanitaria

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