Cómo controlar a mi pareja

¿DE DÓNDE VIENE LA FALSA CREENCIA DE LA NECESIDAD DE CONTROLAR A NUESTRA PAREJA?

La sociedad ha crecido pensando que la unión en pareja se basaba muchas veces en la posesión de la otra persona, de hecho, al referirnos a la otra persona como MI pareja, MI mujer, ese “mi´´ connota posesión. Parte de esa creencia está en el afán de controlar con quién está, qué está haciendo y un largo etcétera. Pero la realidad es que el control termina por destruir cualquier relación.

En lugar de basarse en el control, las parejas deberían tener pilares como el cariño, la comprensión el respeto o la libertad. En el momento en que una de las partes necesita someter a ese control a la otra parte, es el principio del fin de la relación.

El control genera sensaciones negativas tanto en la persona que lo ejerce como en la persona que lo recibe. Esta necesidad de control generalmente parte del miedo, el cual deriva en inseguridad, angustia, ansiedad… Este impacto que tiene ese control sobre la persona que lo ejerce, le destruye por completo su estado de ánimo, aunque la persona piense que de esta manera está calmando su miedo. Realmente es una forma de reasegurar, lo que da lugar a trastornos graves como la ansiedad, y no solo en la persona que intenta controlar si no en la persona controlada también.

Lo primero que debemos pensar si tenemos esta necesidad de cómo controlar a mi pareja para sentirnos tranquilos y sosegados es que existen una serie de problemas subyacentes en nosotros mismos que nos hacen tenerla. Es decir, la necesidad de control nace casi siempre del miedo. Pero en este caso, ese miedo es irracional, ya que es imposible controlar lo que sienten los demás o las cosas que hacen o quieren hacer los demás. Si una persona quiere terminar su relación, engañar al otro o seguir manteniendo esa relación, nadie va a poder cambiar esa idea o cambiar esos comportamientos, ya que nadie puede controlar la voluntad de las personas.

Generalmente el perfil de la persona que ejerce control sobre otras es de una persona insegura y con una baja autoestima, que esté siempre alerta y los niveles de ansiedad se vean siempre alterados. Por ello, intentará controlar a su pareja para sentir cierto alivio, que será únicamente momentáneo, ya que a largo plazo la ansiedad volverá y seguirá percibiendo todo como un peligro, por lo que al final el control producirá más ansiedad.

Para poder solucionar este problema de control, y no tener que saber cómo controlar a mi pareja, lo primero que se debe hacer es buscar la causa subyacente de esta necesidad. Las causas más comunes son:

  • La ansiedad: quien sufre ansiedad, tiene la necesidad de tenerlo todo bajo control ya que todo lo que ocurre a su alrededor es percibido como una posible amenaza. Esto resulta en un estado de alerta constante lo que desgasta mental y físicamente a la persona
  • Un estado de ánimo bajo: el tener un estado de ánimo bajo, muchas veces relacionado con la depresión, nos hace sentirnos vulnerables y temerosos, lo que da lugar al miedo irracional a que nuestra pareja nos pueda abandonar, lo que a su vez produce la necesidad de control con el fin de que no nos abandonen.
  • Baja autoestima: si creemos que estamos por debajo, no nos aceptamos ni valoramos, creemos que los demás pensarán lo mismo. Esa inseguridad es la que nos puede impulsar a controlar a nuestra pareja, ya que creemos que no nos merecemos estar con esa persona y por el miedo a que nos dejen, sentimos esa necesidad de control absoluto.
  • Desconfianza patológica: esto ocurre cuando un miembro de la pareja ha sufrido previamente una infidelidad y no ha sido tratada adecuadamente, lo que llevará a esta persona a desarrollar una desconfianza continua y permanente, sospechando así de su pareja por cualquier conducta, lo que a su vez le lleva a controlarla.
  • Creencias disfuncionales: este caso ocurre cuando la persona recibe una educación basada en el sometimiento y el control, llevando a la persona a tener esa necesidad de controlarlo todo, incluso lo que hace su pareja.

Como hemos mencionado anteriormente, todas las causas que pueden producir que una persona controle a otra, se basan principalmente en el miedo. Por lo que el miedo que no se resuelve o no se gestiona de manera adecuada nos lleva a conductas que nos van a causar más sufrimiento. Ya que aunque no lo creamos el miedo acaba afectando a todos los ámbitos de la vida.

Lucía Ongil

Psicóloga Sanitaria

Terapia de pareja online