Que un niño lleve varios días sin hacer caca genera mucha inquietud en las familias. Es habitual que los padres se pregunten qué hacer, si es peligroso, si deben insistir o si el niño está reteniendo por miedo a ir al baño.
En estas situaciones es importante actuar con calma y saber qué ayuda y qué empeora el problema, ya que forzar o presionar puede aumentar el bloqueo.
Por qué un niño puede estar varios días sin hacer caca
Cuando un niño no hace caca durante varios días, pueden darse diferentes situaciones:
- Está reteniendo por miedo al dolor o a experiencias previas desagradables.
- Evita el váter porque le genera inseguridad.
- Existe estreñimiento mantenido.
- El niño no ha adquirido aún el hábito de hacer caca en el wc.
- Hay ansiedad, necesidad de control o cambios emocionales recientes.
En muchos casos, la retención se mantiene porque el niño intenta evitar una sensación que percibe como peligrosa, aunque para el adulto no lo sea.
Si tu hijo lleva 3, 4 o 5 días sin hacer caca: qué es lo prioritario
Cuando el niño lleva varios días sin evacuar, lo prioritario es que haga caca, aunque no sea todavía en el váter.
Forzar a que lo haga en el wc cuando lleva días reteniendo puede empeorar la situación, porque:
- Las heces se vuelven más duras y compactas.
- Hacer caca puede doler más.
- El miedo se refuerza.
- El niño evita aún más el baño en el futuro.
En este momento, es preferible reducir la presión y facilitar que evacúe, para romper el círculo de dolor y miedo.
Qué NO ayuda cuando un niño retiene
Hay estrategias bienintencionadas que suelen ser contraproducentes:
- Forzar a sentarse mucho tiempo en el wc.
- Insistir repetidamente en que “tiene que hacerlo”.
- Compararlo con otros niños.
- Regañar o enfadarse.
Sentar al niño durante largos periodos en el váter puede hacer que la experiencia se vuelva aversiva y que el rechazo aumente.
Señales de que el cuerpo está pidiendo evacuar
Algunas pistas que indican que puede ser un buen momento para facilitar que el niño haga caca son:
- Aumento de gases o flatulencias, a menudo con mal olor.
- Después de las comidas (desayuno, comida o cena), cuando el intestino se activa de forma natural.
- Tras realizar ejercicio físico o moverse intensamente; unos 15–20 minutos después suelen aparecer ganas.
En estos momentos, conviene acompañar sin presión y con una actitud tranquila.
Alimentación y movimiento: claves para ayudar
Para facilitar que el niño pueda evacuar, es importante:
Alimentación
- Aumentar el consumo de frutas ricas en fibra (kiwi, pera, ciruela, papaya).
- Introducir verduras de forma regular.
- Asegurar una buena hidratación (agua suficiente durante el día).
La fibra sin agua puede empeorar el estreñimiento, por lo que ambas deben ir juntas.
Movimiento
- Fomentar el ejercicio diario: correr, saltar, bicicleta, piscina, parque.
- El movimiento favorece el tránsito intestinal y facilita las ganas de ir al baño.
Si, pese a estas medidas, el niño sigue sin evacuar, conviene consultar con el pediatra para valorar la situación y evitar complicaciones.
Evitar que el problema se repita
Una vez que el niño consigue hacer caca, el objetivo es prevenir nuevas retenciones:
- Mantener una alimentación que favorezca heces blandas.
- Establecer rutinas de baño sin presión.
- Evitar dramatizar o centrar toda la atención en el problema.
- Transmitir calma y seguridad.
En muchos casos, el miedo es el principal factor que mantiene la retención.
¿Cuándo conviene pedir ayuda profesional?
Es recomendable consultar con un profesional cuando:
- El niño retiene de forma habitual.
- El problema se repite con frecuencia.
- Aparecen miedo, ansiedad o mucha resistencia al baño.
- La familia se siente desbordada.
- El estreñimiento se mantiene en el tiempo.
Cuanto antes se intervenga, más fácil suele ser romper el hábito y evitar que se cronifique.
Cómo puede ayudar un psicólogo infantil
El acompañamiento psicológico permite:
- Entender qué mantiene la retención.
- Trabajar el miedo asociado al baño.
- Modificar hábitos y rutinas que refuerzan el problema.
- Dar pautas claras a los padres para actuar con seguridad.
- Acompañar al niño a recuperar el control de su cuerpo sin presión.
Opciones de acompañamiento para las familias
En nuestro centro de psicología infantil en Madrid, acompañamos a las familias de distintas maneras según sus necesidades:
- Atención presencial en Madrid.
- Atención online por videollamada.
- Un programa específico para padres, con pautas estructuradas para ayudar a los niños que retienen y tienen miedo a hacer caca, que puede realizarse desde casa.
Si necesitas orientación profesional para valorar el caso de tu hijo y saber cómo ayudarle, puedes consultar con un psicólogo infantil en Madrid o de forma online.
En algunos casos, además de la atención individual, las familias prefieren contar con un programa estructurado de pautas para casa, que les ayude a saber cómo actuar día a día y reducir la ansiedad alrededor del problema. En nuestro centro contamos con un tratamiento para padres orientado a ayudar a los niños que retienen y tienen miedo a hacer caca, que puede realizarse desde casa. «Cómo hacer que tu hijo haga caca en el váter«






