Por qué algunos tratamientos para la encopresis fracasan

Una de las frases que más escuchamos en consulta es: «Ya lo hemos probado todo y nada ha funcionado». Muchas familias llegan después de meses, e incluso años, buscando una solución para la encopresis de su hijo.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no significa que el problema no tenga solución. Lo que suele ocurrir es que el tratamiento no ha abordado la verdadera causa que mantiene la retención y los escapes.

¿Por qué algunos tratamientos para la encopresis no funcionan?

La encopresis es un problema complejo. Aunque el estreñimiento suele formar parte del proceso, pocas veces explica por sí solo todo lo que está ocurriendo. Cuando únicamente se trata una parte del problema, es frecuente que los resultados sean temporales o insuficientes.

Por eso vemos niños que mejoran durante unas semanas y vuelven a tener escapes poco tiempo después.

Los errores que vemos con más frecuencia

Después de muchos años trabajando con niños que presentan encopresis, estos son algunos de los motivos que más frecuentemente dificultan la recuperación:

  • Centrar todo el tratamiento únicamente en los laxantes.
  • Pensar que el niño cambiará simplemente porque va creciendo.
  • Utilizar premios o castigos como única estrategia.
  • No trabajar el miedo que muchos niños sienten al hacer caca.
  • Cambiar continuamente de pautas porque los resultados tardan unos días en aparecer.
  • No mantener una rutina estable en casa.
  • No valorar cómo está afectando el problema a la autoestima del niño.

En nuestra experiencia, los mejores resultados aparecen cuando se trabaja el problema de forma global, teniendo en cuenta tanto la parte física como la emocional y la conducta del niño.

Qué pueden hacer los padres

Lo primero es entender que la encopresis no suele resolverse simplemente esperando. Cuando el problema lleva tiempo instaurado, conviene revisar qué factores lo están manteniendo y dejar de centrar todos los esfuerzos únicamente en conseguir que el niño haga caca ese día.

Si quieres comprender mejor cómo se desarrolla este problema y cuáles son sus causas más frecuentes, puedes consultar nuestra guía completa sobre mi hijo no quiere hacer caca en el váter.

Si necesitas una guía práctica para intervenir desde casa, hemos desarrollado un Tratamiento para la encopresis infantil y miedo a hacer caca, donde explicamos paso a paso cómo abordar el problema desde una perspectiva completa y adaptada a cada niño.

Cuando el miedo sigue presente

Uno de los motivos por los que algunos tratamientos no consiguen resultados duraderos es que el niño continúa teniendo miedo al momento de hacer caca. Aunque las heces sean más blandas, si el miedo permanece, es frecuente que vuelva a retener.

Si quieres profundizar en este aspecto, puedes leer nuestro artículo sobre cómo quitar el miedo a hacer caca.

Conclusión

Cuando un tratamiento para la encopresis no funciona, no significa que el problema no tenga solución. En muchas ocasiones simplemente es necesario abordar todos los factores que mantienen la retención y los escapes.

Comprender el origen del problema y seguir unas pautas adecuadas permite que la mayoría de los niños recupere poco a poco la confianza y vuelva a hacer caca con normalidad.

Equipo de Centro Vaca Orgaz
Equipo de Centro Vaca Orgaz
Equipo multidisciplinar de psicólogos infantiles y neuropsicólogos con más de 25 años de experiencia en la evaluación y tratamiento de dificultades emocionales, conductuales y del aprendizaje en niños y adolescentes. Nuestro trabajo se basa en la evidencia científica y en la práctica clínica diaria con familias.

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