Por qué mi hijo repite todo lo que digo: ¿es normal?

“¿Por qué mi hijo repite todo lo que digo?” es una pregunta que puede preocupar mucho a los padres, especialmente cuando el niño repite palabras o frases inmediatamente después de escucharlas y parece hacerlo de manera constante.

En algunos momentos del desarrollo, repetir lo que dicen los adultos puede formar parte del aprendizaje del lenguaje. Los niños aprenden nuevas palabras escuchando, imitando y repitiendo. Sin embargo, cuando esta conducta es muy frecuente, persiste con la edad o sustituye a la comunicación espontánea, conviene observarla con más atención.

No todas las repeticiones tienen el mismo significado. Para entender qué ocurre debemos fijarnos en la edad del niño, su nivel de lenguaje, qué repite, cuándo lo hace y, sobre todo, cómo utiliza el lenguaje para comunicarse con los demás.

¿Por qué un niño repite lo que decimos?

La imitación es una herramienta fundamental para aprender a hablar. Antes de construir sus propias frases, los niños escuchan multitud de veces las palabras que utilizan las personas de su entorno.

Por eso es habitual que durante determinadas etapas repitan palabras que acaban de aprender, expresiones que les llaman la atención o incluso frases completas que escuchan frecuentemente.

También pueden repetir porque están practicando una palabra nueva, porque les resulta divertida, porque quieren participar en la conversación o simplemente porque están experimentando con el lenguaje.

En estos casos, la repetición suele convivir con una evolución progresiva: el niño va incorporando vocabulario, empieza a construir frases propias y utiliza cada vez mejor el lenguaje para pedir, preguntar, explicar o compartir algo con los demás.

¿Qué es la ecolalia?

Cuando un niño repite de forma automática palabras o frases que ha escuchado hablamos de ecolalia.

La repetición puede producirse inmediatamente. Por ejemplo:

— ¿Quieres agua?
— ¿Quieres agua?

Pero también puede aparecer tiempo después. Algunos niños repiten frases que han escuchado anteriormente en casa, en el colegio, en una película o en un vídeo.

La existencia de ecolalia por sí sola no permite determinar qué está ocurriendo. Hay que interpretarla dentro del desarrollo global del niño y valorar cómo comprende y utiliza el lenguaje.

Mi hijo repite mi pregunta en lugar de responder

Esta es una situación que suele llamar especialmente la atención de los padres.

Preguntamos “¿quieres merendar?” y el niño responde “¿quieres merendar?” en lugar de decir sí o no. O preguntamos “¿dónde está papá?” y repite exactamente nuestra pregunta.

En ocasiones puede ocurrir porque todavía no sabe construir la respuesta adecuada y utiliza la frase que acaba de escuchar como apoyo.

Por eso es importante observar si comprende realmente lo que le estamos preguntando.

Podemos facilitarle la respuesta utilizando frases sencillas y ofreciéndole un modelo. En lugar de repetir muchas veces la misma pregunta, podemos decir: “Sí, quiero merendar” o “No quiero”, para mostrarle cómo podría responder.

¿Cuándo es normal que un niño repita palabras o frases?

Durante la adquisición del lenguaje pueden aparecer periodos de repetición sin que necesariamente exista un problema.

Lo que esperamos es que, progresivamente, el niño vaya utilizando cada vez más palabras y frases propias.

Por eso no debemos valorar únicamente si repite. También debemos observar si su lenguaje está evolucionando.

Un niño puede repetir algunas frases y, al mismo tiempo, hablar espontáneamente, pedir lo que necesita, contar lo que ha ocurrido, hacer preguntas y mantener pequeños intercambios comunicativos.

En ese contexto, las repeticiones pueden tener un significado muy diferente al de un niño que prácticamente solo utiliza frases aprendidas o repetidas.

Qué debemos observar además de las repeticiones

Si nuestro hijo repite mucho lo que escucha, conviene observar otros aspectos de su comunicación.

Por ejemplo, si comprende instrucciones adecuadas para su edad, utiliza palabras espontáneamente, señala o muestra cosas para compartirlas, responde cuando le hablamos, hace preguntas, construye frases propias o es capaz de mantener pequeños intercambios con otras personas.

También debemos fijarnos en cómo evoluciona con el tiempo. En el desarrollo infantil no importa solamente lo que un niño hace hoy, sino si está adquiriendo progresivamente nuevas capacidades.

Si además de las repeticiones observamos que habla mucho menos de lo esperado para su edad, puede ser útil conocer qué debemos observar cuando un niño tarda en hablar.

¿Debo corregirle cuando repite lo que digo?

Normalmente no es necesario decirle constantemente “no repitas” o pedirle una y otra vez que responda correctamente.

Puede resultar mucho más útil proporcionarle modelos de lenguaje.

Si preguntamos “¿quieres leche?” y el niño responde “¿quieres leche?”, podemos decir de manera natural: “Sí, quiero leche”. Así le estamos mostrando la respuesta que puede utilizar sin convertir la conversación en un examen.

También es recomendable hablarle con frases claras, adaptadas a su nivel de comprensión y sin bombardearle continuamente con preguntas.

Cómo podemos estimular el lenguaje en casa

Las situaciones cotidianas ofrecen multitud de oportunidades para favorecer el desarrollo del lenguaje.

Podemos describir lo que estamos haciendo, poner palabras a aquello que interesa al niño, ampliar sus frases y aprovechar los juegos, cuentos, comidas o paseos para conversar.

Si dice “coche”, por ejemplo, podemos responder “sí, el coche rojo va muy rápido”. De esta forma añadimos información sin exigirle que repita nuestra frase.

También es importante dejarle tiempo para responder. A veces los adultos preguntamos, repetimos la pregunta o contestamos nosotros mismos antes de que el niño haya tenido oportunidad de organizar su respuesta.

El objetivo no es conseguir que repita más palabras, sino ayudarle a que utilice progresivamente el lenguaje de forma espontánea y funcional.

¿Cuándo debería preocuparme si mi hijo repite todo lo que digo?

Conviene consultar cuando las repeticiones son muy frecuentes y observamos además otras dificultades en el desarrollo del lenguaje o de la comunicación.

Por ejemplo, si el niño utiliza pocas frases propias, tiene dificultades importantes para responder preguntas sencillas, parece no comprender parte de lo que le decimos, no progresa en su lenguaje o las repeticiones constituyen una parte muy importante de su forma de comunicarse.

También merece la pena valorar la situación cuando los padres tienen la sensación de que el desarrollo del lenguaje se ha detenido o existe una diferencia importante respecto a otros niños de su edad.

En estos casos no conviene sacar conclusiones únicamente a partir de una conducta aislada. Una valoración del desarrollo permite estudiar conjuntamente lenguaje, comprensión, comunicación y otras capacidades.

Repetir palabras no es lo mismo que tartamudear

A veces los padres utilizan indistintamente expresiones como “repite mucho”, “se atasca” o “tartamudea”, pero son situaciones diferentes.

En la tartamudez pueden aparecer repeticiones de sonidos, sílabas o palabras, prolongaciones o bloqueos al intentar hablar. En cambio, la ecolalia consiste en repetir palabras o frases escuchadas previamente.

Si lo que observas es que tu hijo repite sonidos o sílabas al comenzar las palabras, puedes consultar nuestra información sobre tartamudez infantil.

¿Necesitas ayudar a tu hijo a desarrollar el lenguaje?

Cuando un niño habla poco, le cuesta construir frases o necesita mejorar su comunicación, los padres pueden hacer mucho en las situaciones cotidianas si saben cómo estimular el lenguaje adecuadamente.

Disponemos de un programa de estimulación del habla para padres con pautas prácticas para trabajar en casa y favorecer progresivamente el desarrollo del lenguaje del niño.

El objetivo no es presionarle para que hable ni hacer ejercicios constantemente, sino aprender a aprovechar las actividades diarias para crear más oportunidades de comunicación.

Ver el programa de estimulación del habla

Equipo de Centro Vaca Orgaz
Equipo de Centro Vaca Orgaz
Equipo multidisciplinar de psicólogos infantiles y neuropsicólogos con más de 25 años de experiencia en la evaluación y tratamiento de dificultades emocionales, conductuales y del aprendizaje en niños y adolescentes. Nuestro trabajo se basa en la evidencia científica y en la práctica clínica diaria con familias.

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