La ansiedad infantil puede aparecer como miedos intensos, preocupación constante, evitación (no quiero ir al cole, no quiero dormir solo), irritabilidad o incluso molestias físicas (dolor de barriga, náuseas). A veces cuesta identificarla porque no siempre se expresa con palabras: se ve en el cuerpo y en la conducta.
Si la ansiedad está interfiriendo en la vida diaria (sueño, colegio, comidas, relaciones), conviene abordarla cuanto antes. En nuestro servicio de psicólogo infantil en Madrid trabajamos con niños, adolescentes y familias para entender qué la mantiene y aplicar un plan claro (presencial u online).
Qué es la ansiedad infantil (y cuándo deja de ser “normal”)
Sentir ansiedad o miedo en algunos momentos es normal: forma parte del desarrollo. El problema aparece cuando:
- dura semanas,
- se repite en muchos contextos,
- genera evitación (dejar de hacer cosas),
- o provoca un malestar intenso que el niño no puede regular.
Señal clave: la ansiedad no se va “con tranquilidad” ni “con lógica”; necesita herramientas y acompañamiento.
Síntomas de ansiedad infantil por edades
3–6 años
- miedos intensos (oscuridad, separarse, monstruos)
- rabietas frecuentes al anticipar situaciones
- regresiones (volver a hacerse pis, pedir chupete, dormir con padres)
- quejas físicas antes de salir (barriga)
7–12 años
- preocupación por errores (“¿y si lo hago mal?”)
- evitación: no quiero ir al cole, no quiero actividades nuevas
- perfeccionismo o necesidad de control
- dificultad para dormir, pesadillas
- irritabilidad y enfados “sin motivo”
Adolescencia
- anticipación negativa (“va a salir mal”, “haré el ridículo”)
- ansiedad social (miedo a ser juzgado)
- somatización (cansancio, tensión, dolores)
- aislamiento, bajada del rendimiento
- ataques de pánico (a veces)
Importante: en algunos niños la ansiedad se ve como “mala conducta”, pero en realidad es desbordamiento.
Causas frecuentes (lo que suele haber detrás)
- Temperamento sensible + pocas herramientas para regularse
- Cambios vitales: separación, duelo, mudanza, nacimiento de hermano
- Presión / perfeccionismo (interno o externo)
- Experiencias de miedo (un susto, bullying, conflicto escolar)
- Modelado: si el entorno vive con mucha alarma, el niño aprende esa lectura
- Sueño, pantallas y rutinas: cansancio y sobreestimulación aumentan ansiedad
- Dificultades de aprendizaje o atención: el niño sufre en silencio y se activa ansiedad
Qué hacer en casa: 8 pautas que ayudan de verdad
1) Valida la emoción (sin alimentar el miedo)
En lugar de “no pasa nada”, prueba:
“Entiendo que te da miedo. Estoy contigo y vamos paso a paso.”
2) No refuerces la evitación
Si evita siempre, el miedo se hace más fuerte. Mejor exposición gradual (ver ejemplo abajo).
3) Pon nombre al miedo y bájalo a “nivel manejable”
“Del 0 al 10, ¿cuánto miedo?”
Luego: “¿Qué haría que bajase un punto?”
4) Rutina estable de sueño y mañana
La ansiedad sube con cansancio. Mantén horarios y ritual simple.
5) Reduce “interrogatorios” y aumenta “planes”
En vez de “¿por qué estás así?”, usa:
“¿Qué necesitas ahora? ¿respirar o un plan?”
6) Entrena respiración (2 minutos)
- inhalar por nariz 4
- mantener 2
- exhalar 6
Repetir 5 veces.
7) Refuerza el esfuerzo, no el resultado
“Te atreviste a entrar aunque te daba miedo” vale más que “qué bien lo hiciste”.
8) Cuida el mensaje familiar
Evita frases tipo “eres así” o “siempre te preocupas”. Cambia por:
“Tu cabeza se activa mucho; vamos a enseñarle a calmarse.”
Exposición gradual: ejemplo sencillo (si evita dormir solo)
Objetivo: que lo consiga sin forzar ni de golpe.
- 3 noches: te sientas en la habitación 10 min y sales (siempre igual).
- 3 noches: te sientas en la puerta.
- 3 noches: te asomas cada 5–7 min.
- Mantén el avance aunque haya una noche mala (sin “volver al principio”).
Regla: pequeños pasos + constancia + mucho refuerzo del esfuerzo.
Cuándo pedir ayuda profesional (señales claras)
Busca apoyo si:
- hay evitación escolar (no quiere ir / somatiza a diario)
- la ansiedad afecta sueño, comidas o relaciones
- aparece irritabilidad intensa, tristeza o aislamiento
- hay ataques de pánico o bloqueos frecuentes
- lleváis 3–4 semanas aplicando pautas y no mejora
Puedes ver cómo trabajamos en consulta en psicólogo infantil en Madrid (presencial u online).
Si hay autolesiones, ideas de hacerse daño o situación de riesgo, busca atención urgente en servicios sanitarios de tu zona.
Cómo se trata la ansiedad infantil (en consulta)
En general trabajamos con:
- evaluación del caso y desencadenantes
- herramientas de regulación (respiración, pensamiento, conducta)
- exposición gradual
- pautas a padres
- coordinación con colegio cuando hace falta
El objetivo es que el niño recupere seguridad y la familia tenga un plan claro.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La ansiedad se “cura” sola?
A veces baja si el detonante desaparece, pero cuando hay evitación y patrón repetido suele mantenerse. Cuanto antes se aborda, más fácil es.
¿Es mejor tranquilizar o “empujar”?
Las dos cosas: validar y acompañar, pero con pasos graduados. Tranquilizar sin plan puede reforzar la evitación.
¿La ansiedad infantil se nota en el cuerpo?
Sí. Dolor de barriga, náuseas, tensión, dolor de cabeza o ganas de ir al baño son muy frecuentes.
¿Pantallas y ansiedad tienen relación?
En algunos niños, sí: la sobreestimulación y el mal descanso empeoran la regulación emocional.
Mini resumen para padres con poco tiempo
- La ansiedad es normal… hasta que bloquea o evita.
- Valida, pero no refuerces la evitación.
- Rutina + respiración + exposición gradual.
- Si interfiere o dura, pide ayuda.
Si no es posible acudir de forma presencial, en algunos casos la terapia infantil online puede ser una opción adecuada, siempre tras valorar la situación concreta del niño y de la familia.






