Pesadillas en niños: ¿Por qué ocurren y cómo ayudarles?
Las pesadillas son experiencias comunes en la infancia y pueden afectar el bienestar emocional de los niños y su calidad de sueño. Muchos padres se preocupan al ver a sus hijos despertar angustiados en mitad de la noche, sin saber exactamente qué hacer para calmarlos. En este artículo, exploraremos por qué ocurren las pesadillas, qué estrategias pueden ayudar a los niños y qué errores debemos evitar. Y si realmente quieres ayudarle, ahora puedes hacer en casa la sesión de la psicóloga Elisa Vaca que hace en su consulta de Madrid, te lo cuento en Tratamiento Pesadillas, cómpralo ahora y tendrás acceso a los videos de inmediato.
Si las pesadillas son frecuentes o muy intensas, es recomendable acudir a un psicólogo infantil, quien podrá evaluar si existe un problema subyacente y ofrecer orientación para mejorar el descanso del niño.
¿Qué son las pesadillas y por qué ocurren?
Las pesadillas son sueños angustiantes que pueden despertar al niño en medio de la noche, generando miedo, ansiedad o confusión. Suelen ocurrir en la fase de sueño REM (movimiento ocular rápido), generalmente en la segunda mitad de la noche.
Algunas de las causas más comunes de las pesadillas incluyen:
1. Desarrollo emocional y cognitivo
A medida que los niños crecen, su imaginación se expande y su cerebro procesa nuevas experiencias. Durante este desarrollo, pueden surgir miedos nocturnos relacionados con la separación, la oscuridad o figuras imaginarias.
2. Estrés y ansiedad
Los niños también experimentan preocupaciones, aunque a veces los adultos no las perciban como significativas. Cambios en la rutina, conflictos familiares, problemas escolares o situaciones que generen incertidumbre pueden traducirse en pesadillas.
3. Exposición a contenido inadecuado
Películas, cuentos o videojuegos con imágenes perturbadoras pueden influir en los sueños de los niños, generando pesadillas recurrentes.
4. Fiebre o enfermedad
Cuando un niño está enfermo, su cerebro puede experimentar alteraciones en el sueño, lo que aumenta la probabilidad de tener sueños desagradables.
5. Eventos traumáticos
Situaciones difíciles, como la pérdida de un ser querido, un accidente o una experiencia de miedo, pueden reflejarse en pesadillas. En estos casos, un psicólogo infantil puede ayudar a procesar la experiencia de manera saludable.
¿Qué hacer cuando un niño tiene pesadillas?
1. Acudir a su lado con calma
Si el niño despierta llorando o asustado, es importante que los padres o cuidadores se acerquen con tranquilidad. La presencia de una figura de apego le ayudará a sentirse seguro.
2. Hablar con él y validar sus emociones
En lugar de minimizar su miedo con frases como “no pasa nada” o “solo fue un sueño”, es mejor decirle algo como:
“Sé que fue un sueño feo y te asustó, pero ya pasó. Estás seguro y yo estoy aquí contigo.”
3. Ofrecer seguridad sin reforzar el miedo
Si el niño insiste en que hay algo en la habitación (un monstruo o una sombra), es mejor explicarle con tranquilidad que no hay nada peligroso en su entorno, en lugar de revisar con él cada rincón, ya que esto podría reforzar su miedo.
4. Acompañarlo hasta que se relaje
En algunos casos, un abrazo o sostener su mano puede ayudar a calmarlo. Evita prender luces brillantes, ya que esto puede dificultar que vuelva a dormir.
5. Ayudarle a cambiar su enfoque mental
Se puede animar al niño a pensar en algo bonito antes de volver a dormirse, como su personaje favorito o un recuerdo feliz. También puede ayudar contar una historia corta y relajante.
¿Qué hacer para prevenir las pesadillas?
1. Establecer una rutina de sueño relajante
Tener horarios fijos para dormir y despertar ayuda a que el cerebro regule mejor los ciclos de sueño. Además, una rutina relajante antes de acostarse, como leer un cuento o escuchar música tranquila, puede disminuir la probabilidad de pesadillas.
2. Evitar pantallas antes de dormir
Las pantallas de dispositivos electrónicos emiten luz azul, que puede alterar la producción de melatonina y afectar la calidad del sueño. Es recomendable evitar el uso de pantallas al menos una hora antes de dormir.
3. Evitar contenido perturbador
Asegúrate de que el niño no vea películas, series o videojuegos que puedan generarle miedo. Incluso algunos cuentos clásicos tienen escenas que pueden ser demasiado intensas para ciertos niños.
4. Crear un ambiente de sueño seguro y acogedor
La habitación del niño debe ser un lugar cómodo y tranquilo. Algunos niños se sienten más seguros con una luz tenue o un peluche especial.
5. Fomentar una buena gestión emocional
Ayudar a los niños a expresar sus emociones durante el día puede evitar que acumulen tensiones que se manifiesten en pesadillas. Hablar sobre lo que les preocupa, dibujar o practicar ejercicios de relajación pueden ser estrategias útiles.
6. Consultar a un psicólogo infantil si las pesadillas son muy frecuentes
Si un niño tiene pesadillas recurrentes, teme dormir solo o muestra ansiedad constante, un profesional puede ayudar a identificar la causa y brindarle herramientas para manejar sus miedos.
Errores que debes evitar ante las pesadillas
❌ Ignorar al niño o minimizar su miedo
Frases como “No llores, no fue nada” pueden hacer que el niño se sienta incomprendido y no busque apoyo cuando lo necesite.
❌ Permitir que se duerma en la cama de los padres cada vez que tenga una pesadilla
Si bien es natural querer consolar al niño, llevarlo a la cama de los padres cada vez que tiene una pesadilla puede convertirse en un hábito difícil de cambiar. Es mejor tranquilizarlo en su propia habitación.
❌ Revisar la habitación buscando “monstruos”
Hacer esto refuerza la idea de que realmente puede haber algo en su cuarto, aumentando su miedo. Es mejor explicarle que fue un sueño y que está seguro en su hogar.
❌ Usar el miedo como método de disciplina
Amenazar al niño con personajes imaginarios (“Si no te duermes, vendrá el coco”) solo aumentará su ansiedad y puede provocar pesadillas más frecuentes.
❌ Dejarlo solo si aún está muy angustiado
Si el niño sigue asustado, necesita acompañamiento hasta que se calme. No significa que deba depender de los padres para dormir, sino que en ese momento necesita seguridad emocional.
Conclusión
Las pesadillas en los niños son normales en su desarrollo, pero cuando se vuelven frecuentes pueden afectar su descanso y bienestar. Entender sus causas, aplicar estrategias adecuadas y evitar reforzar el miedo puede ayudar a los niños a superarlas de manera natural.
Si las pesadillas son constantes, afectan su estado de ánimo o generan temor a dormir, acudir a un psicólogo infantil es una excelente opción para abordar el problema y mejorar la calidad del sueño del niño.