Beneficios psicológicos de los parques de atracciones

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Hay muchos beneficios psicológicos de los parques de atracciones en los niños, pues son momentos de experiencias vividas, y como todas la experiencias, éstas ayudan al crecimiento cognitivo, social y emocional.

Un día en la Warner o en otro parque de atracciones supone un reto a la gestión de las emociones, incluso desde los días anteriores, donde al niño le cuesta dormir por la emoción de ir a pasar un día al parque, y esto es aún mayor, si conlleva una celebración como la comunión o realizar un viaje Fedra de tu provincia o país. A continuación, os damos una serie de consejos para aprender a gestionar las emociones y sacar partido para que la experiencia sea también un aprendizaje desde el punto de vista psicológico y ayuden a la maduración cerebral del niño.

Experimentar actividades divertidas y emocionantes puede tener varios beneficios psicológicos, como la reducción del estrés, el aumento de la felicidad y el fortalecimiento de los lazos sociales. Estas experiencias pueden proporcionar una sensación de logro, aumentar la autoestima, gestión del control de la conducta y generar recuerdos positivos que contribuyan a un bienestar general.

Además los parques de atracciones son una buena oportunidad para aprender a gestionar las emociones. Y de éste modo, ayudan al desarrollo de la Corteza Prefrontal, encargada del control de la conducta. 

Los parques de atracciones pueden ser una forma divertida y efectiva de gestionar las emociones. La emoción y la adrenalina que experimentas al montar en las atracciones pueden ayudar a liberar el estrés acumulado y proporcionar una sensación de liberación emocional. Además, el ambiente alegre y animado de los parques de atracciones puede elevar el estado de ánimo y generar sentimientos de alegría y felicidad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada persona puede tener una reacción diferente a estas experiencias, así que es importante respetar los límites personales y elegir atracciones que se adapten a tu comodidad emocional.

Es importante aprender a detectar las emociones, qué sentimos y a interpretar esta emoción de manera adecuada. Una misma emoción puede suscitar miedo en una persona mientras que la misma emoción puede ser interpretada como alegría por otra. Así que, también importante es aprender a escuchar nuestro cuerpo y ver qué sentimos y dónde como a interpretarlo de manera adecuada. De lo contrario se pueden generar miedos, fobias o ansiedad antes las atracciones u otro aspecto del parque como los globos o los fuegos artificiales.

Controlar la ansiedad en un parque de atracciones puede ser desafiante, pero aquí tienes algunos consejos que podrían ayudarte:

  1. Conoce tus límites: Identifica qué atracciones te generan más ansiedad y evita aquellas que sientas que están fuera de tu zona de confort.
  2. Respira profundamente: Antes de subir a una atracción que te cause ansiedad, practica técnicas de respiración profunda para ayudar a calmar tu sistema nervioso.
  3. Ve acompañado: Ir al parque de atracciones con amigos o familiares de confianza puede brindarte apoyo emocional y hacer que te sientas más seguro.
  4. Establece un plan: Planifica con anticipación qué atracciones quieres visitar y en qué orden. Tener un plan puede ayudarte a sentirte más preparado y controlar mejor tus emociones.
  5. Toma descansos: Si sientes que la ansiedad aumenta, tómate un descanso y haz algo relajante, como caminar por áreas más tranquilas del parque o sentarte a tomar un refrigerio.
  6. Visualización positiva: Antes de subir a una atracción, visualiza una experiencia positiva y exitosa. Imagina cómo te sentirás después de completarla con éxito.
  7. Comunica tus necesidades: Si estás con amigos o familiares, no tengas miedo de comunicarles cómo te sientes y qué necesitas para sentirte más cómodo.

Recuerda que es importante respetar tus propios límites y disfrutar del parque de atracciones a tu propio ritmo. Puedes forzarte algo si te apetece, pero no dejes que nadie te fuerce, explícale que un parque de atracciones es para divertirse y no pasarlo mal.  Si la ansiedad persiste o es abrumadora, considera buscar ayuda profesional para aprender estrategias adicionales de manejo de la ansiedad.

Psicológicamente, los niños (y también los adultos) pueden aprender varios aspectos cognitivos y emocionales en un parque de atracciones:

  1. Gestión emocional: Experimentan una amplia cantidad de sensaciones y de emociones, desde la sorpresa y la alegría hasta el miedo y la ansiedad, aprenden a ponerlas nombre, a ver en qué parte de su cuerpo las sienten y también aprenden a manejarlas de manera adecuada.
  2. Resiliencia: Al enfrentarse a desafíos como montar en atracciones que pueden causar nerviosismo o miedo, desarrollan habilidades para superar obstáculos y adaptarse a nuevas situaciones.
  3. Confianza: Al superar miedos y probar nuevas experiencias, construyen confianza en sí mismos y en sus habilidades para enfrentar situaciones desconocidas.
  4. Desarrollo social: Interactúan con otras personas y aprenden a compartir, cooperar y comunicarse efectivamente mientras disfrutan de las atracciones en grupo.
  5. Toma de decisiones: Tienen la oportunidad de elegir qué atracciones probar, cuándo hacerlo y cómo disfrutar el día, lo que les ayuda a desarrollar habilidades de toma de decisiones.
  6. Apreciación del riesgo: Aprenden a evaluar riesgos de manera apropiada al decidir qué atracciones quieren probar y al entender los límites de su propia comodidad y seguridad.
  7. Estimulación sensorial: Experimentan una variedad de estímulos sensoriales, como sonidos, luces, movimientos y sensaciones físicas, lo que contribuye al desarrollo sensorial y cognitivo.
  8. Creatividad: Al interactuar con atracciones y entornos temáticos, estimulan su imaginación y creatividad, explorando nuevos mundos y escenarios.
  9. Aprendizaje práctico: Pueden aprender sobre principios de física, como la gravedad y la velocidad, de manera práctica al experimentar las atracciones.
  10. Gratificación instantánea vs. paciencia: Aprenden la diferencia entre la gratificación instantánea al disfrutar de una atracción y la paciencia necesaria al esperar en las filas o planificar el día.

¡Los parques de atracciones son una excelente opción para disfrutar de experiencias divertidas! Pasar tiempo en parques de atracciones puede aumentar la adrenalina, estimular la emoción y proporcionar un escape emocionante de la rutina diaria. Además, compartir estas experiencias con amigos o familiares puede fortalecer los lazos sociales y crear recuerdos duraderos.

La mejor época del año son la primavera, el verano y el otoño para poder disfrutar de los parques, los horarios de apretura son más extensos, las atracciones de noche muy divertidas y los días tienen más horas de luz, y por supuesto, tenemos mejores temperaturas. Así que ya sabéis cualquier excusa es ideal para aprovechar un día en el parque y disfruta de los beneficios psicológicos de los parques de atracciones.

Elisa Vaca

Psicóloga

Pasar un día en el parque Warner con tu hijo