Los problemas de conducta en niños son uno de los motivos de consulta más frecuentes en la infancia. Muchos padres se preguntan si lo que está ocurriendo es una etapa normal del desarrollo o si conviene buscar ayuda profesional.
En consulta como psicólogo infantil en Madrid, vemos a menudo familias que llegan con esta misma duda: “¿Esperamos o pedimos ayuda ahora?”. Entender qué es esperable y qué no es clave para acompañar bien al niño.
¿Qué se consideran problemas de conducta en niños?
Hablamos de problemas de conducta cuando ciertos comportamientos del niño:
- se repiten con frecuencia,
- son intensos,
- o interfieren en la convivencia familiar, el colegio o las relaciones sociales.
No se trata de comportamientos puntuales, sino de dificultades que se mantienen en el tiempo y generan malestar en el niño o en su entorno.
Conductas habituales que generan preocupación
Algunas de las conductas que más inquietan a las familias son:
- desobediencia constante
- rabietas muy intensas o prolongadas
- agresividad hacia otros niños o adultos
- dificultad para aceptar normas
- oposicionismo continuo
- baja tolerancia a la frustración
Estas conductas pueden tener causas muy distintas, por lo que no conviene sacar conclusiones rápidas.
¿Cuándo estas conductas pueden ser parte del desarrollo?
En determinadas edades, especialmente en la primera infancia, es normal que aparezcan:
- rabietas
- oposición a los límites
- dificultad para regular emociones
Estas conductas suelen disminuir cuando el niño:
- madura emocionalmente
- aprende a expresarse mejor
- recibe límites claros y coherentes
Si con el tiempo van remitiendo, normalmente no es necesario intervenir.
Señales de alerta a las que conviene prestar atención
Es recomendable valorar una consulta profesional cuando:
- las conductas empeoran en lugar de mejorar
- aparecen tanto en casa como en el colegio
- el niño parece desbordado emocionalmente
- hay quejas frecuentes del centro escolar
- la convivencia familiar se ve muy afectada
- los padres sienten que ya no saben cómo actuar
En estos casos, una valoración permite entender el origen del problema y orientar a la familia de forma adecuada.
Por qué es importante intervenir a tiempo
Cuando se actúa de manera temprana:
- se evitan conflictos mayores
- el niño aprende estrategias de regulación emocional
- se mejora la convivencia familiar y escolar
- se previene que las dificultades se mantengan en el tiempo
No se trata de “etiquetar” al niño, sino de ayudarle a desarrollar recursos que todavía no tiene.
¿Y si no puedo acudir presencialmente?
Cuando no es posible la atención presencial, la terapia infantil online puede ser una alternativa válida en algunos casos, especialmente para orientar a los padres y trabajar las dificultades emocionales del niño, siempre valorando cada situación de forma individual.
Los problemas de conducta en niños no definen al niño ni su futuro. Suelen ser una señal de que algo necesita ser comprendido y acompañado. Ante la duda, pedir orientación profesional puede aportar tranquilidad y claridad a toda la familia.






