Cuando un niño pega en el colegio, es normal que los padres se sientan preocupados, confundidos o incluso culpables. Esta conducta suele generar avisos del centro escolar y muchas dudas sobre qué está pasando y cómo actuar.
En consulta como psicólogo infantil en Madrid, este es uno de los motivos de consulta más frecuentes, y en la mayoría de los casos tiene explicación y solución si se aborda a tiempo.
¿Es normal que un niño pegue en el colegio?
En edades tempranas, especialmente entre los 2 y los 5 años, algunos comportamientos agresivos pueden formar parte del desarrollo, ya que el niño aún no sabe expresar bien lo que siente.
Sin embargo, cuando:
- la conducta se repite,
- aparece también fuera del colegio,
- o se mantiene con el paso del tiempo,
conviene prestar atención y valorar qué hay detrás.
Causas más habituales por las que un niño pega
- Dificultad para expresar emociones
Muchos niños no saben poner palabras a lo que sienten. El enfado, la frustración o los celos pueden acabar saliendo en forma de golpes.
- Falta de control de impulsos
Algunos niños reaccionan de forma impulsiva ante un conflicto, sin tiempo para pensar en las consecuencias.
- Frustración o baja tolerancia al “no”
Cuando un niño no tolera bien los límites o las normas, puede responder con agresividad al sentirse frustrado.
- Imitación
Los niños aprenden observando. Situaciones de tensión, modelos agresivos o incluso algunos contenidos audiovisuales pueden influir.
- Dificultades de adaptación
Cambios recientes (nuevo colegio, nacimiento de un hermano, separación de los padres…) pueden generar malestar emocional que el niño no sabe gestionar.
Qué hacer cuando un niño pega en el colegio
- Mantener la calma y evitar castigos desproporcionados
- Explicar con claridad que pegar no es una conducta aceptable
- Ayudar al niño a nombrar sus emociones
- Reforzar conductas alternativas (pedir ayuda, hablar, retirarse)
- Coordinarse con el colegio para actuar de forma coherente
El objetivo no es castigar, sino enseñar otras formas de relacionarse.
Cuándo conviene consultar con un profesional
Es recomendable pedir ayuda cuando:
- la conducta persiste en el tiempo
- el niño pega con frecuencia o con intensidad
- hay quejas continuas del colegio
- el niño parece desbordado emocionalmente
- los padres sienten que no saben cómo manejar la situación
Una valoración profesional permite entender el origen del problema y orientar a la familia de forma clara.
¿Y si no es posible acudir presencialmente?
En algunos casos, la terapia infantil online puede ser una alternativa válida para orientar a los padres y trabajar las dificultades emocionales del niño, siempre valorando cada situación de forma individual.
Que un niño pegue no significa que sea “agresivo” o que vaya a serlo en el futuro. Suele ser una señal de que algo no está sabiendo expresar o gestionar. Actuar a tiempo puede marcar una gran diferencia en su bienestar y en la convivencia familiar.






