Es habitual que algunos niños digan que no quieren ir al psicólogo. En la mayoría de los casos no significa que rechacen la ayuda, sino que sienten miedo a lo desconocido o no entienden por qué tienen que acudir.
La forma en que los padres expliquen la situación influirá mucho en cómo viva el niño esa primera experiencia.
¿Por qué un niño no quiere ir al psicólogo?
Las razones pueden ser muy diferentes. Algunos niños tienen miedo porque creen que han hecho algo malo. Otros piensan que les van a regañar o simplemente sienten inseguridad porque no saben qué ocurrirá durante la consulta.
También puede ocurrir que un adolescente rechace acudir porque siente que no necesita ayuda o porque teme hablar de sus problemas con una persona desconocida.
¿Qué pueden hacer los padres?
Lo más recomendable es hablar con naturalidad y explicar que el psicólogo es un profesional que ayuda a los niños cuando tienen alguna dificultad, igual que un médico ayuda cuando tienen un problema físico.
- Hablar con tranquilidad.
- No utilizar la consulta como un castigo.
- Responder a sus dudas con sinceridad.
- Evitar presionarle innecesariamente.
- Transmitir confianza y seguridad.
¿Qué no conviene hacer?
No es recomendable engañar al niño diciéndole que va a otro sitio o minimizar sus emociones. Tampoco conviene obligarle sin darle ninguna explicación.
Cuando el niño comprende por qué va a acudir y qué puede esperar de la consulta, suele disminuir gran parte de su ansiedad.
Si quieres saber cómo suele desarrollarse ese primer encuentro, puedes leer nuestro artículo sobre cómo es la primera consulta con un psicólogo infantil.
¿Y si sigue negándose?
En algunos casos puede ser recomendable que la primera sesión se realice únicamente con los padres. De este modo, el profesional puede orientar a la familia y valorar cuál es la mejor forma de incorporar posteriormente al niño al proceso terapéutico.
Cada situación debe adaptarse a la edad, personalidad y motivo de consulta.
¿Dónde encontrar ayuda?
En nuestra página principal de psicólogo infantil encontrarás información sobre nuestra forma de trabajar y cómo acompañamos a las familias desde la primera consulta.
Si buscas atención presencial puedes consultar nuestro servicio de psicólogo infantil en Madrid. Si prefieres realizar una primera orientación desde casa, también disponemos de un servicio de psicólogo infantil online.
Conclusión
Que un niño no quiera ir al psicólogo es una reacción relativamente frecuente. Con una explicación adecuada, sin presiones y adaptando la intervención a cada caso, la mayoría de los niños terminan viviendo la experiencia con tranquilidad y confianza.




bien linda la explicación, pero qué pasa cuando el niño (en este caso de 6 años) va al psicólogo obligado y no interactua con ella, no le habla ni juega más que un ratito solo mientras la śicóloga lo mira.
La psicóloga de mi hijo me viene diciedo que así no lo puede evaluar y yo ya no sé qué hacer, ha ido 6 veces de las que 3 se quedó pero medio que hizo lo que quiso y las otras 3 estuvo un ratito dijo que no quería hablar mas y se fue.
Mi sobrina de 10 años no quiere entrar en la consulta y el psicólogo dice que no se le puede obligar, así que entra su madre en su lugar, le da consejos y tal. Yo de verdad que no entiendo nada… Pienso que una madre que es incapaz de hacer que su hija pequeña entre en la consulta, obviamente, necesita ayuda. Qué nivel de incompetencia por favor.
Por lo que sé, un buen terapeuta puede ayudar incluso a alguien que no habla.
Así es, se puede…