Encopresis orgánica: cuándo sospechar una causa médica

La mayoría de los niños con encopresis presentan una encopresis funcional, relacionada con la retención de las heces y el estreñimiento. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de casos, los escapes pueden estar asociados a una enfermedad o alteración médica que requiere un estudio más específico.

Por eso, uno de los primeros pasos consiste en diferenciar cuándo estamos ante una encopresis funcional y cuándo pueden existir signos que hagan sospechar una causa orgánica.

¿Qué es la encopresis orgánica?

La encopresis orgánica es aquella en la que los escapes de heces aparecen como consecuencia de una enfermedad o alteración física que afecta al funcionamiento normal del intestino o del sistema nervioso.

A diferencia de la encopresis funcional, el problema no se explica únicamente por la retención voluntaria de las heces, el miedo a hacer caca o los hábitos de evacuación.

¿Cuándo puede sospecharse una causa médica?

Las principales guías clínicas recomiendan valorar la existencia de una enfermedad orgánica cuando aparecen algunos signos de alarma, como por ejemplo:

  • Retraso importante desde el nacimiento en la expulsión del meconio.
  • Estreñimiento muy intenso desde los primeros meses de vida.
  • Pérdida de peso o dificultades importantes para crecer.
  • Dolor abdominal muy intenso o persistente.
  • Alteraciones neurológicas conocidas.
  • Malformaciones anorrectales.
  • Sangrado persistente sin una causa evidente.

Estos casos son poco frecuentes, pero requieren una valoración médica para descartar enfermedades específicas antes de confirmar el diagnóstico de encopresis funcional.

¿Qué enfermedades pueden producir encopresis?

Aunque son poco habituales, algunas enfermedades pueden favorecer la aparición de escapes de heces, entre ellas:

  • Enfermedad de Hirschsprung.
  • Malformaciones anorrectales.
  • Alteraciones neurológicas.
  • Algunas enfermedades metabólicas.
  • Lesiones medulares.

Precisamente por este motivo, el diagnóstico siempre debe comenzar con una historia clínica completa y una exploración realizada por un profesional.

Qué vemos nosotros en consulta

Después de muchos años tratando niños con encopresis, la inmensa mayoría de los casos que atendemos corresponden a una encopresis funcional. Es muy poco frecuente que detrás de los escapes exista una enfermedad orgánica no diagnosticada.

Lo habitual es encontrar una combinación de estreñimiento, miedo a hacer caca, retención y hábitos que mantienen el problema. Aun así, siempre consideramos importante que el pediatra descarte previamente cualquier causa médica cuando existen signos de alarma.

Qué pueden hacer los padres

Si tu hijo presenta escapes de caca, lo primero es no pensar automáticamente que existe una enfermedad grave. La mayoría de los casos tienen tratamiento y evolucionan favorablemente cuando se identifican correctamente las causas que mantienen el problema.

Si quieres comprender mejor cómo se desarrolla la encopresis y por qué la mayoría de los casos son funcionales, puedes consultar nuestra guía completa sobre mi hijo no quiere hacer caca en el váter.

Si buscas una guía práctica para intervenir desde casa una vez descartadas las causas médicas, puedes acceder al Tratamiento para la encopresis infantil y miedo a hacer caca, donde explicamos paso a paso cómo ayudar al niño a recuperar el control de la evacuación.

Diferencias entre encopresis funcional y orgánica

Distinguir ambos tipos de encopresis permite elegir el tratamiento más adecuado y evita preocupaciones innecesarias. Mientras que la encopresis orgánica requiere abordar la enfermedad que la provoca, la funcional se beneficia de una intervención sobre el estreñimiento, los hábitos, el miedo y la conducta.

Si quieres conocer con más detalle cómo se diagnostica la forma más frecuente, puedes leer nuestro artículo sobre encopresis funcional.

Conclusión

La encopresis orgánica es mucho menos frecuente que la funcional. Sin embargo, reconocer los signos de alarma permite identificar aquellos casos que necesitan una valoración médica más completa.

Una vez descartadas estas enfermedades, la mayoría de los niños puede beneficiarse de un tratamiento adaptado que les ayude a superar la retención, el miedo y los escapes de caca.

Referencias científicas

La información de este artículo se basa en las recomendaciones publicadas por la ESPGHAN, la NASPGHAN y los criterios Roma IV para los trastornos gastrointestinales funcionales infantiles.

  • Hyams JS, et al. Rome IV Criteria for Functional Gastrointestinal Disorders.
  • Tabbers MM, et al. Evaluation and Treatment of Functional Constipation in Infants and Children (ESPGHAN/NASPGHAN).
Equipo de Centro Vaca Orgaz
Equipo de Centro Vaca Orgaz
Equipo multidisciplinar de psicólogos infantiles y neuropsicólogos con más de 25 años de experiencia en la evaluación y tratamiento de dificultades emocionales, conductuales y del aprendizaje en niños y adolescentes. Nuestro trabajo se basa en la evidencia científica y en la práctica clínica diaria con familias.

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