Qué es el síndrome alcohólico fetal (SAF)

Qué es el síndrome alcohólico fetal (SAF)

La exposición prenatal a agentes teratogénicos como el alcohol, va a afectar el desarrollo del embrión y/o del feto. No solo los efectos directos de la ingesta de alcohol por parte de la madre. De manera más indirecta, este consumo también ocasionará insuficiencia placentaria y desnutrición en la madre.

Cuando una mujer embarazada consume alcohol, esta sustancia atraviesa la placenta y puede ocasionar alteraciones a nivel funcional y morfológico. A través de la placenta y del cordón umbilical, el feto recibe nutrientes, sangre y oxígeno necesarios para el desarrollo. El feto, no puede metabolizar el alcohol. Al pasar esta sustancia a sangre, queda expuesto a los efectos del mismo durante períodos más largos de tiempo.

Los efectos ocasionados por el síndrome de Alcoholismo Fetal son diferentes en función de las etapas del embarazo. Generalmente, este tipo de problemas se dan en el primer trimestre, cuando el feto es más susceptible.

Jacqueline Rouquette, describió el cuadro completo por primera vez en el año 1957. Las observaciones se llevaron a cabo en el Centro de Higiene Infantil de la Fundación Paul Parquet, en París. Ya en 1968, Lemoine et al., describieron anomalías observadas en niños de padres alcohólicos. Jones y Smith (1973), describieron el caso de varios niños con alteraciones en el Sistema Nervioso Central (SNC) y craneales.En general, los hijos de las madres que han consumido alcohol a lo largo del embarazo, pueden presentar sintomatología diversa. Desde un trastorno del desarrollo intelectual profundo hasta una normalidad más aparente pasando por otros trastornos o dificultades.

En la etapa de la adolescencia pueden aparecer trastornos de personalidad o trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos. En adultos, pueden darse trastornos del espectro de la esquizofrenia u otros trastornos psicóticos y trastornos depresivos o de ansiedad.

Respecto a los síntomas centrales del síndrome de Alcoholismo Fetal cabría destacar:

  • Rasgos faciales. Aplanamiento facial tercio medio, frente y alas nasales más pequeñas, ojos muy pequeños y cercanos el uno del otro. El labio superior suele ser delgado y recto, incluso puede haber labio leporino con paladar hendido o sin él. Además, los dientes pueden ser más pequeños y presentar un inadecuado esmalte. Las características en la cara pueden ir cambiando con el paso del tiempo. Pero también, pueden cambiar en función de las etnias de los progenitores. Además, aunque el recién nacido no presentase anomalías faciales, igualmente pueden darse otro tipo de alteraciones y dificultades.
  • Crecimiento intra y extrauterino. Bajo peso al nacer si el embarazo llega a término y talla baja. Desaceleración del aumento del peso con el tiempo sin ser la nutrición su causa. Hay autores que han utilizado el término “niño miniatura”. Mayor mortalidad perinatal y fetal, abortos espontáneos, desprendimiento prematuro de placenta o muerte súbita durante la lactancia.
  • Funcionamiento del SNC. Trastornos neuropsicológicos, neurocomportamentales y trastornos neurocognitivos:
    • Microcefalia, alteraciones en el desarrollo del cuerpo calloso, vermis, cerebelo, del tubo neural,
    • Los niños con este síndrome, pueden presentar dificultades en la capacidad cognitiva general. Problemas en memoria operativa, en la inhibición de respuestas, en la flexibilidad cognitiva y en la capacidad de planificación. También, problemas en procesos atencionales y en el procesamiento de la información. Incluso dificultades en otros aspectos como la fluidez verbal, la motricidad fina y gruesa o en solución de problemas. Además, dificultades en el aprendizaje, el lenguaje y matemáticas, las praxias, el sueño o la imaginación.
    • Problemas y dificultades en conducta adaptativa: problemas con la Ley, dificultades en integración social, autoagresión o agresión a otros.
    • La presencia de trastornos epilépticos, conductas repetitivas, la torpeza motora, igualmente pueden estar presentes. Junto a estas manifestaciones, es posible los problemas de oftalmología, audición, riñón, digestión, corazón o desarrollo del esqueleto.

Aunque no están muy claros los mecanismos que se encuentran tras este síndrome, parece que juegan un papel importante:

  • El nivel de ingesta de alcohol.
  • La frecuencia del consumo.
  • La edad de la madre.
  • La edad temprana de consumo.
  • El metabolismo de la madre.
  • El estado nutricional de la madre.
  • El metabolismo del feto.
  • La exposición a otras sustancias: tabaco, cocaína,…
  • El consumo por parte de la pareja.
  • El momento del embarazo en el que el feto es expuesto a este agente teratógeno.
  • Los efectos metabólicos y nutritivos del alcoholismo.
  • La presencia o no de episodios de abstinencia aguda durante el período gestacional.
  • El acceso a los servicios sanitarios.
  • La enfermedades psiquiátricas previas.

Por ello, es muy importante la promoción y prevención de este síndrome entre embarazadas y en general en la sociedad. Por las repercusiones en muy diversos ámbitos, la atención multidisciplinar, es de obligada necesidad (pediatra, psiquiatra, psicólogo, trabajador social, neurólogo,…).

 Referencias:

Evrard, S.G. Criterios diagnósticos del síndrome alcohólico fetal y los trastornos del espectro del alcoholismo fetal (2010). Arch Argent Pediatr; 108(1):61-67 / 61

https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/sindrome-alcoholico-fetal/

http://www.hablemosdeneurociencia.com/sindrome-alcoholico-fetal/

https://aperturas.org/articulo.php?articulo=658&a=Efectos-del-consumo-de-alcohol-durante-el embarazo

Miriam Benavides

Psicóloga Sanitaria

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