¿Es normal que se haga pis?

 

¿Es normal que se haga pis?

En muchas familias se produce la situación de que uno o varios de los hijos mojen la cama por la noche, incluso cuando tienen más de 9 o 10. Cuando un niño no retiene la orina durante la noche o no se despierta cuando la necesidad de orinar es muy urgente, decimos que tiene ENURESIS nocturna.

Este hecho afectará de forma diferente a unos niños o a otros. No será lo mismo para un niño mayor que para uno más pequeño, no será igual en un niño que moje la cama todas las noches (enuresis regular) que en uno que la moja una o dos veces por semana (enuresis esporádica). Tampoco será lo mismo en un niño que la moja desde siempre (enuresis primaria) que en otro que, después de haber dejado de presentar esta dificultad, vuelve a manifestar este problema en una edad más avanzada.

La actitud ante la enuresis es diferente según las familias y será esta actitud, en cierto modo la que determine la solución, duración e interferencia del problema.

Gran parte de las familias en las que se presenta este problema han recurrido a “casi todo” por encontrar una solución. Muchos de los procedimientos han sido ineficaces, lo que ha podido provocar decepción y pérdida de interés. Como consecuencia, el problema sigue sin solución.

Las consecuencias del problema afectan al propio niño. En ocasiones recibe castigos que le provocan ansiedad y le dificultan más conseguir el control. Se da cuenta de que a su edad ya no está bien mojar la cama y se ve diferente a los demás. Puede pensar que tiene un defecto y que, hasta ahora, nadie le ha dado una solución. En ocasiones esto puede hacerle sentir inseguro, desarrollando una imagen negativa de sí mismo.

La enuresis también suele tener consecuencias en el ámbito familiar. Supone un trastorno tener que lavar mucha más ropa de lo habitual, preparar la cama, secar el colchón, etc. Además, a veces, implica eliminar actividades que suponen pasar la noche fuera de casa (campamentos, excursiones, etc.)

Muchas veces le prestamos al problema una excesiva atención, lo que unido a la falta de soluciones, puede ayudar a mantener y agravar el problema.

Si ayudamos a nuestro hijo a resolver el problema de la enuresis, posiblemente mejorará la imagen que tiene de sí mismo, lo que tendrá efectos positivos en el resto de sus comportamientos y en sus otras dificultades.

Belén Pozo

Psicologa Sanitaria

 

 

 

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.

A %d blogueros les gusta esto: