Adolescentes

La adolescencia es una de las etapas más complicadas de la vida.
Es una época en la que se pasa de ser un niño a empezar a querer ser un adulto. Por un lado, surge el miedo a dejar de ser pequeño, teniendo que aceptar las responsabilidades que eso conlleva. Por otro lado, afrontar un futuro incierto. P
Este tránsito no siempre es un proceso fácil ni para los adolescentes ni para sus padres.
En esta etapa, nos encontramos, problemas de desmotivación hacia los estudios, problemas de alimentación, con la imagen, de límites con las normas, de cambios del estado de ánimo, discusiones con los padres, partes del colegio por ausencias.
En estos casos es muy importante el llevar a cabo una adecuada evaluación para determinar el por qué del malestar.
Tras estos problemas, en ocasiones. suele haber una dificultad en el establecimiento de límites por parte de los padres. Es difícil marcar la autoridad.
Es una etapa difícil, donde se pueden enfrentar a los padres, y donde buscan negociar.
La adolescencia se podría comparar a estar perdido en mitad de un desierto; quieres avanzar, quieres buscar tu destino, pero miras hacia todos lados y no sabes hacia donde tienes que empezar a andar, nadie te lo indica y te sientes perdido.
Pues en la adolescencia ocurre lo mismo, no saben hacia donde tienen que dirigirse o qué camino tomar. No saben cómo llegar a su destino. Es en este momento, cuando la función de los padres es vital. Son éstos los que tienen que ir acotándoles el camino. A pesar de verlos físicamente grandes, no lo son tanto, los límites, son importantes. Hay que decirles hasta dónde pueden llegar y por dónde no pueden pasar. Hay que ir estableciendo limites claros y definidos.
En estos casos, no sólo hay que ayudar al adolescente en el proceso. También hay que hacer continuas sesiones con los padres en las que darles pautas para ayudarles a establecer límites con sus hijos, enseñándoles que son algo necesario, y no perjudicial ni para ellos ni para sus hijos como a veces piensan.

En la adolescencia es cuando los trastornos mentales dan la cara. En el caso de antecedentes en la familia, es importante observar, y si es necesario acudir  un psicólogo.

Es el momento de prevenir.

Debes acudir a un psicólogo si el adolescente:

-Grita, no obedece, intenta imponer sus normal

-Miente

-Falta al instituto

-Problemas con el control de las comidas

-Dificultades de relación con los iguales

-Abuso de sustancias

-Conductas de riesgo

-Descenso en la motivación escolar

-Problemas con figuras de autoridad como profesores, padres

Cuando los padres no consiguen llevar al hijo al psicólogo, podemos daros pautas, que ayudarán mucho la convivencia familiar. También hacemos terapia de familia y online.
Para más información llama a 917599084 ó manda un mail a  admin@vacaorgaz.com